jueves, 30 de junio de 2011

Los modos de ser y tú

Albert Camus, un hombre de verdad.
Hay un verbo que llama poderosamente la atención de muchos filósofos. Se trata del verbo ‘ser’. Es un verbo cojo, necesita de ayuda para caminar, porque no dice nada ‘Mi suegra es’ -parece que falta algo-, pero a la vez es el verbo por excelencia, permite predicar: de un animal, de un hombre, de una planta o de una cosa. Predicar aquí lo usamos en el sentido de ‘decir algo’, o sea, que es el verbo con el que se dicen las cosas: ‘La hierba es verde’, ‘Sus ojos son preciosos’… Y el que dice algo, tú mismo, pretende decir verdad o al menos cree que lo que dice es cierto y, además, le gustaría que lo que dijese fuese verdad, es decir, que fuese por todos compartido –quedémonos, para ir tirando, con esta noción de verdad, al fin y al cabo no estamos haciendo nada serio aquí-.
Muchos piensan que hay personas que mienten constantemente, pero esto nos importa más bien poco: si alguien dice algo lo dirá como hemos descrito o no dirá nada. Así, mentir viene a ser, para nosotros, una manera de no-decir, y no es eso lo que nos ha traído aquí.

Lo que sí nos preocupa es que pueda haber algunos que crean decir algo cuando en realidad no dicen nada. Véase, por poner un ejemplo inmediato, el debate del ‘estado de la nación’ de esta semana, donde nadie dijo nada y, sin embargo, todos creían estar diciendo algo. Poco nos importaría si ocurriese que sólo ellos creyeran lo que dicen: un grupo de Individuos voceando esto o aquello en una sala rimbombante, con sus disfraces y corbatas, no preocupa a nadie; quizás alguna madre o familiar directo sintiese pena o preocupación por lo que, a todas luces, es un comportamiento muy extraño. Poco seguiría importando que los que se reúnen allí cobrasen de lo que hemos puesto entre todos si tuviésemos la certeza, a cambio, de que así nos dejarían en paz. Pero ni lo uno ni lo otro es el caso.

Ni tienen suficiente con creerse lo que dicen, ni nos van a dejar en paz. El caso es que en el recorrido del ‘decir algo’, primero se creen lo que dicen, y segundo –el problema surge ahora-, quieren que lo que dicen sea verdad (has de compartirla). Pero no puede ser verdad, porque lo que dicen no lo comparten ni entre ellos, y segundo, la verdad se muestra, no se discute. Podríamos encontrar más ejemplos de que lo que se dice ahí no es verdad, seguro que a ti se te ocurre alguno más, pero estos dos parecen suficientes. Si no es verdad lo que dicen, según lo expuesto, no dicen nada.

Bien sabemos, y lo compartimos con vosotros, que la verdad es increíblemente escurridiza, que no podemos atraparla, meterla en un frasco (o en un gráfico) e irla enseñando por ahí, que es más fácil encontrar verdades en un poema –que no dice lo que es, sino insinuándolo- que en cualquier discurso político –que pretende decir cómo son las cosas sin rodeo alguno-. Hasta los Científicos, que no saben manejarse más que con sus verdades tristes, se guardan el derecho a equivocarse (así siempre dicen la Verdad, no vaya a ser que les castigue Dios) con el consabido ‘mientras no se demuestre lo contrario’.

Por tanto, decir algo es decir verdad, es decir lo que las cosas son, y esto resulta complicado. Como habéis visto, con el verbo ‘ser’ hay muchas cosas en juego, entre ellas, tus creencias, el asunto de la verdad o la misma posibilidad del discurso. Esperamos que se entienda mejor ahora la preocupación de algunos filósofos por la pregunta "¿qué es ser?" No quita que, al igual que los políticos, la mayoría de los filósofos no digan nada, como de alguna manera reprochaba el bueno de Albert:

No hay más que un problema filosófico verdaderamente serio: el suicidio. Juzgar si la vida vale o no vale la pena de vivirla es responder a la pregunta fundamental de la filosofía. Las demás, si el mundo tiene tres dimensiones, si el espíritu tiene nueve o doce categorías, vienen a continuación. Se trata de juegos; primeramente hay que responder.

Albert Camus, El mito de Sísifo. Alianza Editorial. (Primer párrafo del texto).

No te enfades, Albert, si te decimos que nos sobran razones para vivir (tómese ese ‘sobran’ en sentido estrictamente literal), pero a la vez te decimos que seguiremos tu discurso por si tuviésemos que tomar alguna drástica decisión ;-).

Vamos a ver si a lo largo del día de mañana podemos decir algo que tenga que ver con tu ‘ser’, y que merezca la pena. Para que si alguien como el bueno de Albert acude en busca de respuestas a los que dicen que hacen filosofía, encuentre, al menos, otros que están por aquí, con él.

lunes, 27 de junio de 2011

Un coche nuevo, de nuevo


Hoy el Dr. Trichet Bernanke nos sorprende con unas reflexiones sobre un interesante anuncio de televisión.

‘Beee... Beee... Decimos a todo que sí. ¿Puedes trabajar este domingo? Sí, jefe ¿Quieres venir de compras conmigo? Sí, cariño. ¿Qué es lo que quieres, amor, dinero, poder? ¿Cuántas veces has dicho sí? Todos juntos: ‘digo que sí a todo, digo que sí a todo’. Toda tu vida siempre has dicho sí. ¿Alguna vez piensas decir no? Di no a lo establecido, di no al conformismo, di no a ser uno más. Sé único. Citroën DS4.’





¿Qué? Diréis que no nos ha quedado chulo el anuncio, ¿eh? Las ovejitas del principio son una metáfora. Las ponemos ahí para dar a entender que la mayoría de los Individuos se comportan como ovejas, van por donde les decimos, sin rechistar, diciendo a todo que sí. Como tú cuando le dices a tu jefe que sí a todo, como te hemos enseñado, o como cuando tienes que recorrerte los Centros Comerciales comprando cosas innecesarias para las féminas, que no dejan de ser también Individuos.

¿Qué quieres, amor, dinero, poder? Sabes que no vas a poder tener ninguna de esas cosas siendo un Individuo y por eso, a veces, en lo más profundo de tu corazón te dan ganas de gritar. De gritar hasta quedarte sin voz. De gritar y decir ¡NO! Y qué vas a hacer, ¿juntarte con los perroflautas? ¿Manifestarte con los okupas del 15M? ¿Acaso te vas a arriesgar a investigar qué sea eso del amor y a distanciarte del sexo? Es cierto que muchos están muy mal. ¿Te vas a arriesgar a acabar como ellos? ¿No será mejor salvar tu culo y que les den por el ídem a ellos? ¿Es que no harían ellos lo mismo si estuviesen en tu lugar?
Sabemos de esa oscura inquietud que puebla vuestros ovejiles corazones y que, por otra parte, pone en peligro el tinglado que hemos montado. Pero tranquilos, os hemos encontrado un camino para que encaucéis vuestra frustración: compraos un coche. Sí, puede que ya tengáis uno, pero este es nuevo. Una nueva forma de decir no.

Mirad, para seros sincero, yo tampoco sé cómo se puede decir no a lo establecido comprando un coche, ni cómo va a dejar de ser uno un conformista comprándose lo que tenemos todos, ni cómo va a dejar de ser uno uno más si lo que nosotros queremos es que seáis todos uno más y, en el mejor de los casos, que todos y cada uno de vosotros os compréis esta nueva maravilla, ni cómo se va a creer alguien que queremos que seas único cuando esperamos pillar a 40.000 incautos: Presentación en Barcelona del nuevo Citroën DS4; pero puedes comprártelo, meterte dentro y decir que no todo lo alto que quieras, que no te va a oír nadie gracias a su aislamiento total, a lo que llamamos ‘confort acústico’.
Entended a los publicistas, ya es que hasta los argentinos se quedan sin ideas, todo el día haciendo creer que ha salido un coche nuevo… Es una mentira difícil de sostener. Por eso invertimos cuantiosas sumas en publicidad: EL SECTOR DEL AUTOMÓVIL ES EL MOTOR DE LA PUBLICIDAD EN EUROPA. Y…, ¡funciona! Bueno, funcionaba muy bien hasta que llegó el rollo de la crisis. Ahora ganamos mucho, pero no muchísimo. Hemos tenido que recortar salarios y Puestos de Trabajo para poder mantener los márgenes de beneficio y seguir vendiendo humo. Daos cuenta de lo importante que es esto; aquí tenéis, para que veáis lo genial de la economía de mercado: La Comunidad de Madrid gasta en publicidad más de la mitad que toda la Administración central.
Igual que hacemos con un coche podemos hacer con una Comunidad Autónoma o con un Estado (y a juzgar por los resultados, no le ha ido tan mal al gobierno de la Comunidad). Hay que publicitarse, hay que forrar los autobuses, hay que pagar campañas de ‘sensibilización’ (jejejejeje, perdón, no he podido evitar la carcajadilla), hay que envolver los vagones de metro con vinilos gigantescos ¿Parece estúpido que el metro se publicite a sí mismo? Cuenta los votos y luego me dices.
No nos desviemos, ya os hablaré de las campañas de publicidad de los gobiernos, el caso es que este anuncio es todo un soplo de aire fresco. Sobre todo en estos momentos de duda, cuando empiezas a preguntarte si tiene sentido levantarte todos los días para ir a algún sitio del que quieres escapar en cuanto tienes oportunidad, como el condenado en la cárcel, pero con el inconveniente de no saber hasta cuándo lo vas a tener que hacer. Desde aquí te animo a que seas una ovejita más, te compres un coche y te dejes de tanto pensar.

miércoles, 22 de junio de 2011

Filósofos que no dicen nada e intelectuales que dicen demasiado

Agapito Maestre y José Luis González Quirós
Hoy nos despedimos hasta el próximo lunes. Muy intensa ha sido esta semana, cosas preciosas pudimos vivir todos el domingo.

Y otra vez de vuelta al cubículo que cada uno tenemos asignado... Cubículo que, por cierto, se ordena respecto a los demás por un número y una letra al estilo 1º C, sin diferenciarse en absolutamente nada los unos de los otros -hasta la decoración se compra en el mismo sitio, y si no nos crees prueba a pasar a la casa de tu vecino (no te va a morder), lo que antiguamente era común (pero ahora somos ya tan individuos, nos miramos tanto el ombligo, que no tenemos ni una pelotilla en él y sí una enorme chepa que nos impide mirar a otros sitios)-. Pues eso, una vez ya siendo individuos de la sociedad de consumo, sentados frente a ese dispositivo nuestro que nos conecta con la Realidad, ilusos de nosotros, esperábamos que nos mostrasen lo que se hizo el domingo, mas si hubo algún momentito de gloria en algún telediario éste fue a todas luces insuficiente. Nuestra ración de información estaba incompleta.

En la Comunidad de Madrid hay un canal de televisión que pagamos entre todos, que tiene un programa que se llama ‘Madrid Opina’ y en el que ¡aparecen dos filósofos! Agapito Maestre, profesor nuestro de filosofía política en la facultad, y un señor de una universidad con muchas siglas. Probablemente sean más Filósofos que filósofos, es decir, es probable que sirvan al estado o capital, o puede que no –desde luego el recuerdo que tenemos de Agapito no es precisamente pro este sistema-. Queríamos –sin prejuicios, o con los menos posibles- oír lo que tenían que decir con respecto a las movilizaciones. Al principio estaban entregados a lo que sucedía en otra Comunidad Autónoma, y luego a los recortitos que van a hacer los buenos, y luego a otras chorradas varias, y aquí tenemos paciencia pero no somos el santo Job. ¿Es que a nadie le importa lo que ocurrió? ¿Para una vez que ocurre algo, también nos lo tienen que hurtar? ¿Para una vez que quiero saber lo que ‘Madrid Opina’ no puedo aunque lo pago? No tuvimos la oportunidad de escuchar la opinión de estos personajes, que alguna relación han de tener con nosotros. Daba la impresión de que un manto invisible tapaba la urgencia de lo evidente, como si el poder hubiese dicho: de esto no se va a hablar porque no hay nada que decir, si al menos hubiesen tirado algún escupitajo a alguien… Pues nos quedamos con las ganas. Otra vez será, Agapito.

Stéphane Hessel
Por otro lado, también esta semana nos encontrábamos con la noticia en la que Stéphane Hessel nos dice lo que tenemos que hacer: Stéphane Hessel vuelve a la carga, ya no basta con la indignación.
Con todo el cariño, Stéphane, no nos digas lo que tenemos que hacer, somos mayorcitos. Además, también tenemos aquí ancianos entrañables como Agustín García Calvo, que estuvo en varias ocasiones en la Puerta del Sol dando charlas y que lleva denunciando la mentira unos 35 años, y con el que nos entendemos mejor, simplemente porque hablamos el mismo idioma. Gracias por tu apoyo Stéphane, pero no nos marques los tempos, quizás puedas colaborar en algún grupo de trabajo de alguna asamblea en París.
Estas espinitas teníamos, con los intelectuales, clavadas, y por fin dejan de doler.

martes, 21 de junio de 2011

Los fantasmas de la ciencia

Hoy nos acompaña el Prof. Gorroño, físico de la universidad de Estanfor y premio Nobel de la física por su descubrimiento del número de perritos calientes que puede ingerir una persona antes del vómito.


¡Buenos días profesor! Le hemos invitado porque vamos a hablar de la publicación de una colega suya.

Prof. Gorroño: Vaya, me alegro, porque últimamente algunos nos critican y dicen que estamos todo el rato con lo mismo, que andamos en un callejón sin salida. En definitiva, que no hacemos más que filosofía barata (no como la de aquí, claro) y que nos devanamos los sesos con entelequias e ilusiones. ¿Qué ha sido, en la prestigiosa revista Science?

No exactamente.

Prof. Gorroño: ¿Algún congreso de científicos?

No, algo un poco más terrenal, ha sido en la tele.

Prof. Gorroño: Ah, ¿algún reportaje para National Geographic?

No.

Prof. Gorroño: ¿Una entrevista con Punset, el incansable?

No, ha sido en Cuarto Milenio.

Prof. Gorroño: ¿Y qué demonios es eso? Ya sabe que sólo veo los documentales de 'La 2'.

Pues mire, se trata de un programa que estudia fenómenos paranormales y sucesos escabrosos, como la famosa leyenda de la chica de la curva o la leyenda urbana del coche con las luces apagadas. En su última edición explicaban los fundados motivos que tienen algunos para deducir que el mundo se acaba precisamente hoy, 21 de junio de 2011.

Prof. Gorroño: Pero, ¿qué me dice?

Lo que oye, esta atareada física cuántica ha ido a promocionar su misterioso libro La puerta de los tres cerrojos al programa de los fantasmas por antonomasia. En la Fnac lo etiquetan dentro de ‘Narrativa singular’:


Prof. Gorroño: No bromee conmigo jovencito, tengo 67 años, y una salud muy delicada -debido a mi edad-, cojeo un poco, me han puesto dentadura, mi vello púbico ha perdido su coloración, y tengo problemas… Ya me entiende.

No, no le entiendo.

Prof. Gorroño: La pastillita…

Ah sí, bien.

Prof. Gorroño: Por eso le digo que no estoy para bromas.

Nada más lejos de nuestra intención. Ahí está el vídeo. Simplemente, profesor, le hemos invitado para conocer su opinión, pues aquí denunciamos que la Ciencia está al servicio del Capital y que, en general, llamamos ciencia a muchas cosas que no lo son, como vimos que pasaba con las Ciencias Económicas en su última visita.

Prof. Gorroño: Sí, recuerdo.

Y que -como nos ha comentado el mismo Deckard 97- parece que la mecánica cuántica, aunque introduce ese factor de indeterminación que tanto nos gusta aquí –en la medida en que defendemos que es mentira que llegará un momento en que todo pueda predecirse-, no es más que un constructo matemático que atina con ciertas predicciones pero que no describe lo que es, sino que, como le ocurría al modelo ptolemaico, acierta con las predicciones aun cuando el modelo no se ajusta a lo que las cosas son. ¿Qué le parece?

Prof. Gorroño: Mire usted, acabo de ver el vídeo y me da la impresión de que el ego de esta señorita no cabe en el plató, y de que cuida mucho de su imagen. Lo que viene a confirmar su teoría de que esta mujer vive en un mundo ideal, rodeada de imágenes, y no tiene los pies sobre la tierra precisamente.

Bueno, bueno. Va usted un poco lejos, profesor, eso es mucho suponer. Por ejemplo, no descartaríamos que esta mujer hubiese asistido a alguna de las manifestaciones del 15M.

Prof. Gorroño: ¡Ja! Les sigo habitualmente, y aunque puedo estar en desacuerdo con muchas cosas de las que aquí se dicen, le digo ya que esta señorita no se movió del sofá, o del Centro Comercial que le corresponda –como les gusta a ustedes tanto señalar-, y que probablemente disfrute de un iPad 2 de esos que tanto critican.

Déjese de conjeturas. Es cierto que gesticula mucho, que se recrea antes de contestar las preguntas, que arrastra las palabras, pero tiene una voz muy dulce. Además, si bien en esta presentación:
   

Dice "Soy más espiritual que religiosa, y practico la meditación. Modelas la realidad con tu conciencia. […] ‘Quizá nuestro cerebro sea un ordenador cuántico’".

Prof. Gorroño: ¡Estupideces!

Tranquilo, profesor, a eso íbamos. Parece que dice cosas propias de los científicos que ya hemos criticado aquí, como aquel que charlaba con Punset en el post La muerte y la ciencia. Pero fíjese, ¡dice: ‘He perdido la confianza en los políticos’! Nosotros nunca la tuvimos, pero haberla perdido es ya todo un triunfo.

Prof. Gorroño: ¡Bah!

Lo mejor para salir de dudas es preguntárselo a ver si tiene a bien contestarnos. En este mismo momento le enviamos este email desde la página web de su libro, que invita a ponerse en contacto con ella si se tienen dudas sobre el libro o sobre la autora. A nosotros nos pasa lo segundo.

Querida Sonia:
Le escribimos desde Filosofía en Vena, donde denunciamos que la Ciencia se ha convertido en mera literatura –entienda que su ejemplo nos viene al pelo-. Denunciamos también que la Ciencia está al servicio del Estado o Capital. Cuando pensamos en un científico tenemos en el recuerdo al pobre Einstein, estudiando y estudiando, y no creemos que hubiese presentado ningún libro en ningún programa esotérico. Desde aquí decimos que los nuevos científicos, como usted, tienen más fe aún que Einstein, que las cosas que creen son más inverosímiles aún que su Dios judío; como: ‘Quizá nuestro cerebro sea un ordenador cuántico’, o las consabidas teorías de los ‘mundos posibles’ (¿No sería mejor dedicar nuestro esfuerzo a mejorar este, ya que estamos viviendo en él, con algún –puestos a imaginar- artilugio cuántico que hiciese llegar comida a cualquier hambriento antes que teletransportar a los individuos para evitar el atasco matutino propio del mundo primero?)
A pesar de todo ello nos choca que haya dicho ‘He perdido la confianza en los políticos’, ¡los políticos que patrocinan su CERN! ¿Estuvo en alguna de las manifestaciones del 15M? ¿Vendrá con nosotros a la siguiente? Y por último un colaborador nuestro quería preguntarle si tiene ya el nuevo iPad 2.
Gracias por su atención y por el cariño que sin duda muestra a sus lectores.

Un abrazo, profesor, le llamaremos si nos contesta esta mujer de dulce voz, que la esperanza es lo último que se pierde.

lunes, 20 de junio de 2011

No se quieren enterar, ye ye

De nuevo tenemos que ver en los Medios de Formación de masas un trato retorcido de lo que ocurrió ayer en 60 ciudades de nuestro país. Nos desayunábamos con estas dos joyitas:


En ABC, en una esquinita: Los ‘indignados’ del 15-M reclaman una huelga general.


Y en El Mundo: Los indignados proponen ahora una huelga general.
Nótese que no hay el típico baile de cifras de otras manifestaciones. En Madrid fuimos 40.000 y punto. 
La verdad es que poco importa, el número les importa a Ellos, que tienen que saber cuántos éramos, por si tienen que hacer más grandes las cárceles, o para poder medir su miedo como vemos en La Razón:


Necesitan números, cantidades, mediciones, estudios, dirigentes, líderes. Les compadecemos, porque no pueden ver más allá de sus narices. No pueden creer que haya algunos que no se traguen sus mentiras. Ahí están las fotos, éramos incontables, fuimos muchos, y fuimos muchos más que el 15 de Mayo.

Ahora, querido lector, fíjate en la imagen del margen derecho de este blog en la que se invita a salir a la calle el 19-J. ¿No parece que pone algo del ‘Pacto del Euro’? ¿Puede ser que todos los que allí estábamos estuviésemos en contra del ‘Pacto del Euro’? ¿Pone algo de huelga general? ¿Puede ser que esto que sea el ‘Pacto del Euro’ haya sido deliberadamente silenciado por los Medios de Formación de masas y no así el estado de salud del señor Ortega Cano? ¿Puede ser que los que se dedican a informar no estén informando en absoluto sino manipulando? 
No es de extrañar que cuando algún Medio de Formación de masas conecta en directo para decir que todo va bien, que no se preocupe nadie que mañana los Centros Comerciales seguirán abiertos, sea abucheado hasta la extenuación por los que allí estamos. No informan, forman a las masas, y aquí estamos para denunciarlo. Si al final hay huelga general, bienvenida sea.
No está de más recordar qué es el ‘Pacto del Euro’ en pocas palabras:

Dicho esto, tras la manifestación, llegando ya a casa, un anciano al que no conocíamos y que se apoyaba en un bastón, al ver nuestra pancarta plegada nos dio la enhorabuena uno por uno a todos los miembros del grupo. Se lamentaba por no poder, debido a su cojera, haber asistido a la marcha. Que un desconocido nos parara por la calle para alabar nuestra labor es una de las tantas cosas hermosas que pudimos vivir ayer -¡ojo!, ¡sin gastarnos un duro!- y que no podemos dejar de agradecer. Le damos las gracias a este anciano; a los que pulverizaban agua sobre nuestras pieles tostadas; a aquel hombre grande que no dejaba de hacer sonar su cuerno para despertar al pueblo; a los que ofrecían agua de manera desinteresada; a los que hicieron un euro gigante y lo echaron a rodar; a los que con sus tambores iban marcando el paso de la marcha; a aquella mujer mayor que asomada al balcón nos daba ánimos y que rompió a llorar cuando se le cantó ‘¡Esa señora sí nos representa!’; a los que fabricaron carteles con lo primero que pillaron y plantaron en ellos frases geniales; gracias, en definitiva, a todos los que asistieron y que sólo tienen un deseo: hacer de este mundo un mundo mejor.


 
NOTA: Poco antes de publicar este post nos hacen llegar esta noticia: ‘19-J: Twitter echa humo con la portada manipulada de 'La Razón'’. Parece que no sólo les inquieta el número exacto de los que éramos sino que el número tiene que ser el que digan ellos, aunque tengan que borrar a alguno que otro. Lo que nos recuerda otro canto: ‘Luego diréis que somos cinco o seis’.


Burda manipulación

viernes, 17 de junio de 2011

Apuntes sobre la indefensión aprendida

La nueva fe
Publicamos hoy algunas consideraciones a raíz del agudo comentario de un lector sobre el post 'Por que la mayoría no hace nada'

Deckard97 dijo...
La indefensión aprendida es algo que se descubrió haciendo experimentos. No se "inventó" ni lo hicieron unos chiflados locos que se aburrían… El objeto del experimento no era la tortura y tampoco has comprobado si después del experimento, a lo sujetos, y digo sujetos no objetos, se les enseñaba a desaprender la indefensión.
Por otro lado, la indefensión aprendida es una teoría importante que permitió explicar las causas de muchos tipos de depresiones. Depresiones que padecían sujetos, personas que no objetos y que al igual que los perros, consiguen desaprender esa indefensión y superar su depresión.
Creo que conviene distinguir entre la ciencia y el uso que se pude hacer de la ciencia. Una teoría como la indefensión aprendida, que perdona que insista, no es un "invento" de unos locos....puede ser usada para curar (aunque este término desde un punto de vista psicológico no es del todo correcto) la depresión o como bien dices, aplicado para lograr la indefensión generalizada de los individuos. Pero precisamente, el conocer que la indefensión aprendida existe, permite tomar medidas para que no se produzca en la sociedad, cosa que creo que tú tratas de defender en tu post.
Y ya para finalizar una pregunta, si un experimento con animales nos permitiera la cura del SIDA, o del cáncer o de la parálisis...¿es mejor no continuar y no tener en cuenta las vidas que se salvarían? Un saludo.


No podemos desear más que estés en lo cierto, porque, si te equivocas, si por ejemplo los casos de cáncer, lejos de reducirse, aumentan aun sacrificando todos los animales necesarios… En cualquier caso, tienes razón, no podemos asegurar que estén chiflados en el sentido de que tengan perturbada la razón o la hayan perdido. Eso es una exageración. Pero fíjate en cómo es el lenguaje: utilizamos también chiflado para referirnos a alguien que siente atracción exagerada por algo; por ejemplo: ‘es un chiflado de los coches’. Y un poco chiflado de los experimentos tiene que ser uno que se pone a pegar calambrazos a un perro en una jaula, nos parece.
Y seguimos con el lenguaje, tú mismo dices: ‘se descubrió haciendo experimentos’. Algo de invención hay ahí, en tanto que creen haber descubierto algo no conocido (como inventaba Edison).

¿No te parece curioso que esa, digamos, ‘Ley natural’ que dicen haber descubierto sirva para una paloma, un perro, un gato o una persona? ¿No parece más justo decir que, al tratar lo vivo como lo que no es (sujeto u objeto, es igual), todos los seres reaccionan de la misma forma, y que el que diagnostica esas ‘enfermedades’ está suponiendo un objeto –y le importa un pimiento el que le habla y lo que le cuenta-, poniendo más atención en si algo de lo que le comenta el paciente (objeto/sujeto) se parece a algún síntoma ya descrito –por los primeros descubridores- para poder encasillarlo ahí y recetarle lo que se ha convenido en tal o cual manual, y, en definitiva, en cobrar a fin de mes?
No es que la manera moderna de entender las cosas, basada en la relación sujeto-objeto, esté completamente equivocada, pero no podemos reducir todo a ella. Es cierto que hay que desposeer de su ser al pollo para comérselo. En algún momento deja de ser pollo para convertirse en alimento, en objeto que forma parte de nuestra comida o, si lo prefieres, en sujeto protagonista de nuestra comida. Se puede pesar, medir, contar sus calorías, ponerle fecha de caducidad… ¡Porque está muerto! El pollo vivo crece: ahora pesa esto, mañana lo otro, no caduca, no sabemos con certeza cuándo morirá, no sabemos si montará a esta gallina o si cantará por las mañanas, porque puede hacerlo o no. No hay certeza (que es lo que quiere la Ciencia), hay duda (que es lo que algunos llaman la madre de la ciencia). 

Admitimos que, como en otras partes del cuerpo, también puede haber un desequilibrio en la mente, y que probablemente pueda mejorarse con ciertas técnicas inventadas o descubiertas (antes no las había). Pero, a la vez, decimos que no sólo –y permítenos que aquí día tras día se acentúe esta vertiente, porque nos parece la más humana y la más descuidada al tiempo- con llenar la panza el hombre está alimentado. Obviamente, mejor comer que morir de hambre, también aquí tiene que haber un equilibrio entre las calorías de la ingesta y las quemadas. Pero si tomásemos cada día un batido con la cantidad exacta de proteínas, hidratos de carbono y grasas que necesitásemos, y este fuese nuestro único alimento, no tardaríamos mucho en desear la muerte.
Si en la sociedad primitiva autosuficiente no había el problema del Hambre, probablemente tampoco hubiese el problema de la Mente, lo que no quita para que hubiese algún que otro desequilibrado. ¿Hasta qué punto la indefensión aprendida ‘existe’ como propones? ¿Cabría que fuera algo que puede describirse ahora y no en otro momento? Si fuese así, ¿no dejaría de ser ciencia el supuesto conocimiento que pretendía describirla?

jueves, 16 de junio de 2011

Los hechos 'violentos'

Advertencia a intereconómicos: no empezar a cacarear hasta haber terminado de leer el post, gracias.

Bueno, bueno, bueno. ¿Qué pasa chicos?, ¡cuánta violencia! Leemos en El mundo: golpean, escupen, pintan e insultan a los diputados. No había visto tanta violencia junta ni en la peli gore Tu madre se ha comido a mi perro. Qué fuerte, insultando… Seguro que alguien dijo: ‘Aquí rebota y en tu culo explota’. Esto es intolerable. Hemos visto a los diputados del Parlament saltando entre lecheras, nunca pensamos que esos trajes con corbatas permitiesen tal agilidad. Y también hemos visto a un grupo de muchachos parar una lechera con sus manos desnudas. ¡Cuánta violencia! Sí, eran las mismas lecheras que para poder limpiar la plaza de Catalunya intentaban atropellar a los que se encontraban por la calle.
Gracias a Dios los diputados tenían helicópteros, y si no habrían hecho túneles para llegar al ‘lugar sagrado’.
Desde luego que no vamos a justificar aquí agresión alguna, pero pongamos las cosas en su sitio. No habíamos visto tanta condena junta ni en el atentado de la T4. Comparan a los que ‘insultaron’, ‘escupieron’ y ‘pintaron’ con terroristas. Esto sí que es intolerable. Máxime cuando hace pocos días curtieron el lomo a cientos de personas que protestaban pacíficamente.
Nos preguntamos, conseller Puig: ¿No sería más conveniente estudiar la actuación de los ‘indignados’ antes de condenar? Pedimos lo mismo que él, que necesitó una semana para analizar todos los vídeos y calibrar si el ataque fue desproporcionado. Pues no, aquí no han hecho falta informes ni estudios para condenar a los que protestan. En los Medios de Formación de masas ya se juzga y condena al unísono, presidentes, ministros, diputados, gente con traje en general voceando que si esto es intolerable, que si Hitler era más considerado… Y al final, sólo al final, un jovenzuelo que se dice representante del 15M se desvincula de los ‘hechos violentos’. Olé, buen movimiento de cintura para desmarcarse, porque si no llega a ser por este pobre muchacho estábamos todos en la cárcel.

Desde aquí decimos que condenamos a los que condenan, pues no condenaron formas de violencia de mayor grado. Condenamos a los que condenan sin haber estudiado informes ni haber visto vídeos. Y a su vez pedimos que las manifestaciones sean pacíficas, que se eviten insultos y menosprecios, que sus señorías son muy delicadas, y, en definitiva, queremos recordar que -como todos sabemos- llegaremos más lejos con la no violencia. Que si utilizamos la violencia nos ponemos a su nivel, que cuantos más seamos a menos palos tocaremos.
Un abrazo para sus señorías, esperamos que se recuperen pronto del disgusto, y lamentamos que hayan tenido que sentir miedo, aunque fuese este un poco menos que el que sintieron todos los apaleados.

miércoles, 15 de junio de 2011

Los bancos, rozando el absurdo

Queridos amigos:
Cuando parecía que poco nos iba a impresionar ya la banca con sus trucos; cuando ya habíamos comprado todo, incluso lo futuro; cuando habíamos asegurado la vida, la muerte, la casa, el coche, los niños, e incluso algunos el trasero; cuando tu vida estaba condenada al trabajo para poder dormir bajo un techo, y encima tenías que estar agradecido; cuando parecía que la sanguijuela estaba llena de sangre a reventar, que se iba a soltar ya porque no había esencia alguna que extraer…, entonces se da uno cuenta de que con el Capital no hay metáfora que valga. Ni sanguijuela ni chotacabras, ni real ni inventado, no hay ser que se le asemeje:

Cajamadrid, Departamento de Sueños, Deseos e Ilusiones
 

Estos del I+D cada día se lo curran más. Mira que creíamos que nos pasábamos de poetas aquí, a veces, pero no, hasta en eso van más allá. Un departamento de Sueños, qué bárbaro. De lo que estamos prácticamente convencidos es de que el contenido de éste ha de ser muy similar al de los demás.
‘Sueños, deseos e ilusiones’, lo más íntimo, con lo que te duermes cada noche; lo más profundo, lo que tanto te cuesta reprimir; y lo que imaginas, lo que tanto te gustaría que ocurriese ¿En qué podemos traducir todo esto? Entiéndase como pregunta retórica, no hace falta que le deis más vueltas, los mismos del departamento ya nos lo dicen: Dinero.

Pues sí, esto nos encontramos el otro día en el buzón. La banca va un paso más allá: se anticipan a la petición, nadie ha solicitado un préstamo, pero ¡ya lo tienes preconcedido! ¿Por qué? Por ser quien eres. No por alto o por bajo o por pobre o por rico, no. Por ser quien eres. Pero si hasta el rey Arturo se preguntaba ‘¿quién soy yo?’ en Excalibur, ¿es que sabe el banco quién soy yo? No, pero pretenden saberlo. Pretenden que tú seas igual que los cientos de miles que han recibido esa carta: un individuo que tiene sueños, deseos e ilusiones que pueden reducirse a Dinero, en concreto a 10.000 euros.
En el ejemplo práctico te prestan 9.000 que se acaban convirtiendo en, como mínimo, 11.520 (12% anual de interés variable = que ahora es ese, pero será mayor), cuando termines de pagarlo. Más una comisión de 180 euros por apertura (que los del departamento de Sueños también comen). Lo que viene a ser un chollo, vamos.

Además, pensando en ti, te dicen cuáles son tus sueños, deseos e ilusiones:
Porque tu sueño puede ser un viaje, tu ilusión puede ser redecorar tu casa o tu deseo puede ser estrenar coche.
Pues ya está, ahí lo tienes. Un préstamo que no pediste para gastártelo en una de las tres cosas que te dicen, y además, si tu coche, viaje o redecoración cuestan más de 11.000 euros, ¡te llevas un blu-ray! ¿No estás cansado ya de ese anticuado reproductor de DVD que compraste hace un año? ¿Me dirás que no habías notado lo mal que se veían las películas? ¿A que estabas tan harto de no poder disfrutar de una tecnología más avanzada que te daban ganas de volver a tu VHS?
Qué ofertón, vamos a ver qué tenemos que hacer para que nos concedan los 11.000 -probablemente con contratar alguna tarjetilla extra valga-, y poder llevar, por fin, a cabo nuestros sueños, deseos e ilusiones.

martes, 14 de junio de 2011

Los ricos también lloran

Hoy el Dr. Trichet Bernanke quiere compartir unas reflexiones con vosotros. 

¡Buenos días! El otro día me invitaron a un evento y resultó ser un fraude. Me sentí triste, y quería compartir esto con vosotros para desahogarme. 

Algunos piensan que con tanto yate, con tantos jacuzzis, con tantas mansiones, con salas de cine en casa para mí solo, soy muy feliz. No es del todo cierto. Hoy mismo una de mis asistentas del turno de mañana me dijo: ‘¿Qué, a currar?’; y contesté: ‘No, hoy no, tengo partida de golf con un grupo de empresarios. Más tarde comilona, y luego nos vamos con unas señoritas que cobran 2000 euros la hora y están de muy buen ver’. ‘¡Ya quisiera yo!’, me dijo.

Cuánta ignorancia. ¿Sabéis qué es no tener jefes? Todo el mundo tiene jefes, hasta tu jefe tiene jefes, pero, ¿y yo? ¿Sabéis lo que significa andar inventando cargos para colocar a políticos desahuciados y que luego digan exactamente lo que quiero oír, y no otra cosa? ¿Sabéis lo que es apretar las tuercas al pueblo sin llegar a asfixiarlo? ¿Sabéis lo que cuesta ocultar lo evidente tras horas y horas de televisión? Sí, puede que a veces te lo pases bien… pero es una responsabilidad que en ocasiones me sobrepasa, me siento solo.
Qué me decís de los griegos, les prestamos pasta y ahora no quieren devolverla, ¡qué bonito! ¿Tan difícil de entender es que con unos pequeños recortes para todos, una minoría será más rica? ¿No os dais cuenta de que si volvéis a nacer en el seno de una familia rica os podría ocurrir lo mismo a vosotros?
Con tanto dinero no tengo amigos. Muchos conocidos, pero amigos ninguno, porque tendrían que tener una posición económica similar a la mía, y no hay nadie que tenga más que yo. Me siento solo, vacío, dudo, me pregunto por qué hace tanto que no me río. El otro día, viendo la tele, al hacer zapping, vi unos harapientos descalzos rebuscando en la basura y… ¡Se reían! Me dio mucha rabia. La irritación fue tal que llamé a uno de mis asesores.

- ¿Cómo podemos medir eso?
- ¿A qué se refiere, Señor?
- La risa del zarrapastroso ese. ¿En megas, en minutos, en estímulos…? ¿Cómo?
- Me temo que no le puedo contestar ahora mismo. Abriremos una comisión de investigación, haremos estudios y buscaremos cómo medir la risa de ese niño.
- ¡Manos a la obra! Quiero reírme como él, cueste lo que cueste.

Mientras tanto, hay una solución, bendito Dinero. Os lo recomiendo: tira de Visa. Sí, ya sé que es una satisfacción transitoria, pero gastar por gastar, no tiene precio. Compro ropa, trastos, videojuegos, televisiones, sofisticados artilugios que no uso. Pero, ese instante, el preciso momento en el que es mío algo que podía ser tuyo, no lo cambio por nada.

lunes, 13 de junio de 2011

Por qué la mayoría no hace nada

Volvemos hoy a denunciar lo evidente. Pero si es evidente ¿por qué hay que denunciarlo? Hombre, es evidente que el sol sale cada mañana, y de esto no se suele decir nada y a nadie le extraña. Pero hay otras evidencias de las que tampoco se suele decir nada y  de las que a casi nadie le extraña que no se diga nada, que son más preocupantes. Lo son porque son evidencias no deseables; por ejemplo, que hay gente que literalmente se muere de hambre, o que el 80% de lo que llevas puesto lo han hecho en China seres humanos que trabajan 7 días a la semana en jornadas interminables por un salario mísero. ¿Cómo es posible que esto tan evidente nos la traiga floja?

Si recordáis a los conductistas y sus crueles experimentos (unos científicos que ven a perros, palomas y ratas como objetos y como tales los tratan), éstos hablaban de una cosa que llamaron indefensión aprendida. Venían a decir que cuando tratas a un perro no como lo que es, sino como el sujeto de un experimento (y, por tanto, objeto del mismo), se comportaba de determinada manera. Sacaban conclusiones, hacían postulados, se inventaban leyes y cosas así:

La Indefensión aprendida fue postulada por el psicólogo Martin Seligman. Seligman exponía a dos perros, encerrados en sendas jaulas, a descargas eléctricas ocasionales. Uno de los animales tenía la posibilidad de accionar una palanca con el hocico para detener esa descarga, mientras el otro animal no tenía medios para hacerlo. El tiempo de la descarga era igual para ambos, ya que la recibían en el mismo momento, y cuando el primer perro cortaba la electricidad, el otro también dejaba de recibirla. En cualquier caso, el efecto psicológico en ambos animales era muy distinto; mientras el primero mostraba un comportamiento y un ánimo normal, el otro permanecía quieto, lastimoso y asustado, con lo que la importancia de la sensación de control en el estado de ánimo parecía demostrada. Incluso cuando la situación cambiaba para el segundo animal, y ya sí podía controlar las descargas, era incapaz de darse cuenta y seguía recibiendo descargas sin intentar nada para evitarlo.
[Wikipedia, Indefensión aprendida, la negrita es nuestra]

Todo lo cual lo hacían y lo decían, habitualmente, sin reparar en que es condición indispensable, para aplicar sus leyes, que los perros dejen de serlo y se conviertan en otra cosa: un objeto, algo que la ciencia puede controlar, medir y matar.
¿Y qué nos importan los experimentos de estos chiflados? En primer lugar, lo que nos importa es que sin lugar a dudas, a día de hoy, se siguen torturando monos, perros o cualquier otro animal para confirmar esta o aquella teoría científica. Esto hay que denunciarlo. Y segundo, que en la medida en que las ‘leyes’ obtenidas a través de semejantes experimentos tratan con objetos y que las masas de individuos (y no el pueblo) no dejan de ser un conjunto de hombres –determinado, que se pueden contar- en tanto que no son tales, sino objetos-mercancía (como en el experimento), en esa medida, decimos, estamos tratando con las mismas realidades con las que trataba Seligman.
Así, podemos concluir lo siguiente: los televidentes han aprendido su indefensión. Al entenderse como mercancía, como objetos, no ven lo evidente, y si lo ven creen que nada hay que puedan hacer por cambiarlo.

Como resultado, el animal permanece pasivo frente a una situación displacentera o dañina, incluso cuando dispone de la posibilidad real de cambiar estas circunstancias.
[Wikipedia, Indefensión aprendida, la negrita es nuestra]

Cámbiese ‘animal’ por ‘individuo de la sociedad de consumo’ y se seguirá diciendo lo mismo.

viernes, 10 de junio de 2011

Alguno hay que no esgrime pepinos

¡Buenos días amigos! Hoy estamos de enhorabuena (no todo van a ser malas noticias). Hemos conseguido hacer creer al Dr. Trichet Bernanke que iban a inaugurar un nuevo Centro Comercial dentro de un Centro Comercial y ha salido raudo y veloz hacia el evento. No creo que el lunes podamos aplazar su visita, porque nos había pedido intervenir hoy, pero lo que toca ahora es disfrutar de esta paz.

Aprovechamos para colgar unos interesantes vídeos. En el primero aparecen un par de representantes nuestros sosteniendo una pancarta con el lema ‘Estado = Capital; Ellos rompen TÚ pagas’, y es que a menudo se denuncia aquí –como no os sorprenderá- precisamente esa cuasiidentificación entre uno y otro o, al menos, que no es posible distinguir el uno del otro, que se sirven mutua e indistintamente, al margen del pueblo. Podríamos decir que son las dos caras de la misma moneda. Por eso cuando alguien dijo ‘No somos mercancía en manos de políticos y banqueros’, pensamos: ¡no estamos solos! Y comprobamos el mismo 15 de Mayo que no, que no estábamos solos.

video

Lo que, con la mano en el corazón, nunca pensamos –ya veis que siempre se aprende algo-, es que un banquero y un político tuviesen sentido común. Acostumbrados, como nos tienen, a pensar con totalidades jamás se nos pasó por la cabeza que un político pudiese llegar más allá de esgrimir un pepino en una cámara, o sacarse un pecho para amamantar un bebé.
Como en tantas otras cosas, nos equivocamos. Lo bueno de los que no somos científicos es que no tenemos por qué tirarnos el resto de nuestra vida intentando demostrar que teníamos razón, antes al contrario, estamos realmente de enhorabuena, primero porque hemos encontrado un político en la Eurocámara que dice algo (sin pepino alguno):


Y segundo, lo más increíble, ¡un banquero sensato! Dice que la Ley de la oferta y la demanda que se explica en las universidades ES MENTIRA (como, por echarnos alguna flor, ya se ha denunciado en este blog en El precio del dinero y otras mentiras II); se nos caían las lágrimas al oírlo:

video

Os dejamos también la conferencia completa, un poco larga pero amena:
Dinero y conciencia: ¿A quién sirve mi dinero?
Pues ahí quedáis almitas, que disfrutéis de los vídeos, os deseamos tanta felicidad como la que hemos encontrado al toparnos con en estos dos ‘desubicados’.

jueves, 9 de junio de 2011

El señor del pepino

Andábamos preocupados por esta noticia: Los logros de los “indignados” en Grecia destacados en la prensa extranjera, ignorados en España, en la que se cuenta lo poco que se habla de lo que ocurre en Grecia en los Medios de Formación de masas españoles. Pensábamos que tenían razón,  porque lo único que hemos visto estos días (si alguno de los lectores tiene estómago aún para bucear en la basura e intentar descubrir algo de lo que no dicen, lo recordará) es que había algunos funcionarios muertos cuyas familias seguían cobrando la nómina y al haber descubierto el fraude, se iban a ahorrar unos durillos. ¡Ay, las familias de los funcionarios! Si es que el ser humano es así: intenta robar al que le roba. Pero tranquilos, que ya están los políticos y el mercado para encargarse de recordar quién roba a quién.
 
Los medios, para no dejarte un sabor agridulce y que el atontamiento sea total, asumen la estrategia ‘una de cal, otra de arena’. Te lo dan todo pensadito: hay cosas malas, pero también cosas buenas, como en todo. 
 
Por ejemplo, si te gusta mucho trabajar –porque crees que ‘el trabajo es salud’, supongamos- y apoyas que hay que trabajar más años, están contigo. Si no te gusta trabajar, considera las ventajas, podrás cobrar algo cuando te jubiles, también están contigo. El caso es que hay que subir la edad de jubilación, si ya lo dicen hasta los sindicatos, ¿para qué te vas a poner a pensar y pensar? Los Medios contemplan todos los puntos de vista.

Nos habían dado la de cal, con el ahorro de cuatro duros para el Estado griego, y nos dieron la de arena al contar que no se les estaba pagando la pensión a algunos mayores de 100 años (que deben quedar 1 ó 2). En fin, nos tenían distraídos con tamañas estupideces y no nos decían nada de que cientos de miles de personas están dando por saco en la plaza Syntagma, e incluso han bloqueado el parlamento.

Qué mejor manera de saber lo que allí ocurre (ignorantes de nosotros) que acudir a los Medios de Formación de masas griegos. Decidimos darnos un paseo por algunos, gracias al internete. Por lo visto no se diferencian mucho de los nuestros; o eso, o la volatilidad de las noticias está dirigida por Apple. Lo primero que descubrimos es que los griegos tienen la costumbre de hablar griego y, por lo visto, escribirlo también, así que si en otras ocasiones nos habíamos enfrentado a periódicos alemanes –con algún conocimiento-, esta vez resultó más difícil aún, porque no compartimos ni el alfabeto. En cualquier caso (como era inevitable), parece que disponen las noticias al modo en que lo hacen la mayoría de los diarios de aquí y, por qué no decirlo, de todo el mundo primero –todos hablan de lo mismo y al mismo tiempo-. A saber:

Noticiones del día: como que el director de no se qué organismo echó un polvo, o que un senador de los EE.UU. subió a la red una foto empalmado y, claro, cómo alguien que tiene erecciones va a poder salir en más fotos -que es a lo que se reduce todo-. Todo el mundo diría ‘Mira, el empalmao, jajajajajaja’, y los corbatitas son gente muy seria, a ver si se va a notar que nos están tomando el pelo.
Economía: Hay que apretarse el cinturón muchachos (sí, otra vez).
Sociedad: Alguna muerte más o menos escabrosa. Si es más que menos, pues más se leerá.
Ciencia: Un estudio confirma que apuñalarse el corazón no es bueno.
Deportes: El fútbol, última hora, Ronaldo se ha tirado un pedo.

Con esto en mente intentábamos dilucidar qué sección sería qué, en las palabras que aparecen bajo el título del periódico (probablemente en un orden muy similar), y de repente…
 


Ahí lo tenéis, el señor del pepino, con el fruto en la mano, eso sí que es esgrimir argumentos. Algún desalmado pensará que sólo alguien con tremenda pajarita podría blandir semejantes razones. No vamos tan lejos. Nótese el engaño subrepticio: por mucha pajarita que lleve, no deja de llevar un traje, y la gente del pueblo no lleva pajarita o corbata si no es accidentalmente (y no necesariamente).

Lo que nos sugiere esta foto, en un periódico griego, es que poco importa lo que el hombre esté diciendo (si es que dice algo), y además, que reconoce que lo que vaya a decir de nada vale: es mejor esgrimir la verdura. Lo que importa es que no es habitual ver un tipo sostener un pepino en la Eurocámara (un europarlamentario de un partido político español), y si bien es evidente que ha de interesarle más a un griego lo que ocurra en la plaza Syntagma que los problemas que tengan nuestros empresarios de verduras, como en el caso del hombre del pene erecto, lo que queda es la imagen.

miércoles, 8 de junio de 2011

La muerte y la ciencia, el desenlace

[Viene del día de ayer]

Decíamos ayer que no nos referíamos con la expresión ‘La Ciencia y la muerte, siempre de la mano’ al saber popular, que no es ciencia en ningún sentido. Que en todo caso era más bien a algo afín a la actividad que practica el Científico con el que charla Punset y que ese algo podía reconocerse, de algún modo, también en laboratorios, hospitales e incluso hasta en los más humildes científicos.

Ese algo no consiste en otra cosa que en un modo de pensar, un modo de entender lo fundamental, y en cuanto es lo fundamental lo aquí concernido, algo tendrá que decir la filosofía al respecto.
Lo fundamental, lo que las cosas son. Mucho llevan los filósofos hablando de esto, y entendemos que la ciencia no tiene el monopolio de la verdad, es decir, que si sólo se dijese verdad en el discurso científico estaríamos todos callados -porque a nadie le gusta ir contando mentiras constantemente ni decir verdades a medias-. O sea, que ya no como filósofos, sino como hombres que hablan de algo y no tienen intención de vender nada ni engañar a nadie, se nos debe conceder cierta presunción de inocencia. ¡Dejadnos decir algo!

Decimos aquí, entonces, que es mentira que no puedan decirse verdades (incluso como puños) fuera del discurso científico, y esto cualquier lector honesto lo reconocerá. Sin querer decir con ello -¡por supuesto!, es lo que nos diferencia de los científicos- que todo lo que digamos sea verdad. Así que, como se ha dicho, mucho llevan los filósofos hablando de lo fundamental, y puede que algo de verdad sepan de esto.

La advertencia ‘La Ciencia y la muerte, siempre de la mano’ refiere a un modo de pensar que intenta acabar con algo fundamental, el accidente. Del accidente, de lo contingente, no hay ni puede haber ciencia alguna precisamente por su carácter accidental, se trata de algo que puede o no puede ocurrir. Y ¿sabes por qué esto es preocupante? Porque aunque resulte paradójico tienes que morirte (tranquilo, nosotros también). Ya te gustaría vivir eternamente en un mundo con multiversos o multiversas: ‘ahora estoy en este mundo, ¡mira!, ahora en el otro...’. ¿Te gustaría?
En estos mundos ya está todo dicho, eres eterno, infinito. Todo puede calcularse. El tiempo da igual adelante o hacia atrás, también el espacio. Esto es lo que le ocurría a Aquiles cuando iba en busca de la tortuga, ¿para qué iba a moverse si nunca la alcanzaría? Si todo está dicho ya, si todo se puede predecir, si no hay accidentes, no hay movimiento que valga; porque movimiento es posibilidad, posibilidad de acertar o equivocarse, posibilidad de subir o  bajar, de vivir o morir.
Si no hay accidente, todo es necesario o imposible, y si todo es necesario o imposible, de nuevo, no hay movimiento que valga. Esto es atentar contra la vida misma. Por eso es que la Ciencia que así entiende lo fundamental va de la mano de la muerte.

Ocurre que a la posibilidad le corre el accidente por las venas. Por eso el que mira al cielo y dice: ‘mañana lloverá’ puede equivocarse, o puede que no. Lo que propone esa peculiar manera de pensar, la Ciencia que va de la mano de la muerte, es que es cuestión de tiempo que todo se sepa, quizás no nosotros, pero los hijos de nuestros hijos, o los hijos de estos, o dentro de mil años… Llegará, sin duda, el momento de la Verdad, ya no habrá más loquesealogías, porque todas habrán confluido ya en la oronda y aburrida Ciencia. Por eso es tan importante que todos seáis ateos, hay que estar preparados para ‘El Momento’, cuando todo se sepa. Y esto último, sencillamente, no puede ser.

martes, 7 de junio de 2011

La muerte y la ciencia

La semana pasada, a raíz de un comentario, quedamos en explicar el pie de una foto que recordaba el lugar donde dio clase el difunto Planck.
Aclaremos primero qué es lo que no queríamos decir, porque es cierto que así dicho: ‘La muerte y la Ciencia, siempre de la mano’, puede incluso ofender, tanto más cuanta más fe se tenga en ella. Se debe una explicación para evitar malos entendidos.
En primer lugar, hay que aclarar que el saber popular no es ciencia en ningún sentido. Cuando decimos ‘La Ciencia y la muerte, siempre de la mano’ no nos referimos al saber popular. Si entendemos que la Ciencia es un tipo de conocimiento, el pueblo de eso todo lo ignora. Saber por las huellas de un animal de qué especie se trata e incluso un tamaño aproximado, o cuál es el mejor momento para la siembra de esto o lo otro, o mirar al cielo y saber si va a llover o no, o mirar a las estrellas y saber dónde está el norte; este tipo de saber (genuino del pueblo) no tiene que ver con la muerte, antes al contrario, con lo más vivo en que podamos pensar. Es un saber no institucionalizado, que no aprenderás en el colegio ni en la universidad.
Más cerca de lo que queríamos decir, pero tampoco, encontramos lo que quiera que hagan los laboratorios con los dineros del Capital. Que si pastillas adelgazantes con efectos secundarios poco estudiados, que si rejuvenecedores de maduritos para que no lo parezcan tanto, que si antibióticos de última generación para ancianos seniles de 90 años que cuestan un riñón y que sólo puede comprar el Estado... Esto es una suerte de prostitución de la ciencia, una indecencia que pretenden hacernos tragar como inevitable, que poco tiene que ver con científicos honestos como, por ejemplo, Einstein, del que hablaremos un poco más adelante.
Sin duda, también algo de lo que decíamos, aunque, otra vez, tampoco era eso, iba por los hospitales en los que se implantan glándulas mamarias de plástico, se succionan grasas acumuladas frente al televisor, se blanquean dientes hasta que emiten luz propia o se implantan pelos para disimular la calvicie. En ellos, Científicos altamente cualificados con cientos de títulos y másteres intentarán que no mueras en una operación innecesaria.
Por último, tampoco nos referíamos, estrictamente, al pobre Einstein, que no era capaz de entender el mundo sin su Dios -‘Dios no juega a los dados’ pensaba-, y dedicó toda su vida a luchar contra la mecánica cuántica porque creía que lo aleatorio no tenía cabida en el universo. ¡Quién le iba a decir que los que le siguiesen con el cuento de las partículas tendrían más fe que él!
Precisamente antes de ayer el incansable Punset entrevistaba a un Científico que pretendía explicar la realidad no ya con varios mundos posibles (échale) sino, en un nuevo plano abstractivo, con distintos niveles de multiversos (O_o). Quitan a Dios pero ponen algo tan raro que uno ya no sabe qué decir. Aquí está (atención: puede provocar acidez):


A lo que nos referíamos al hablar de una Ciencia que va de la mano con la muerte, era más bien a algo afín a la actividad que practica este último tipo de Científico. Pero de ello en concreto hablaremos mañana por no aburrir al personal, que bastante tienen ya con sus trabajos o con buscarlos.

lunes, 6 de junio de 2011

La fuerza de la no violencia

Este lema podía leerse en distintos carteles de Sol. Y llama la atención porque uno piensa que si algún tipo de fuerza tiene la ‘no violencia’ no parece que sea, suponiendo una escala de fuerzas, de las de mayor grado. Así, sobre la marcha, si alguna fuerza hay en la ‘no violencia’ ha de ser algo así como una fuercecilla, la fuerza propia del débil o del enfermo. Diríamos también que hay otra fuerza, que, en principio, parece de un grado muy superior y de la que se trata en dichos populares como ‘a la fuerza ahorcan’ o ‘la letra con sangre entra’: la fuerza bruta.
Pensamos aquí que esa fuerza bruta es la propia de las bestias, de los animales, y del hombre en la medida en que como tales se comporta. Y que lo que hemos visto en el desalojo de la Plaza de Catalunya, no era más que el ejercicio de la fuerza bruta por parte del Estado y, ante él, una respuesta que nada tiene que ver con las bestias, ni con los animales, ni con los hombres en tanto que bestias, sino una respuesta muy humana. Una respuesta con una fuerza muy especial que no tiene que ver con la bruta y no puede, por tanto, medirse en relación a esta.
Ante una agresión el instinto te hace huir o defenderte, esto lo compartimos con la mayoría de las especies. Lo que no es normal es no reaccionar o reaccionar no violentamente. Entonces, ¿dónde está la fuerza de dejarse curtir el lomo a base de bien? ¿Qué gano con que me abran la cabeza? Desgraciadamente tú no ganas nada, pero consigues que el palo que te den nos lo llevemos todos.
Es decir, siendo así que en el mismo momento en que el pueblo tiene el poder deja de serlo para convertirse en masa, o milicia, o ejército, o lo que fuere, lo propio del pueblo es que no tiene poder alguno, y esa es su fuerza. La fuerza de la no violencia, la fuerza de que si fueron cientos los apaleados, miles fueron los que contestaron.
(Quizás se entienda mejor ahora lo que alguno ha contado por Sol en cuanto al carácter contradictorio de la palabra democracia, que lleva en su raíz dos expresiones, para nosotros, antagónicas: pueblo y poder.)
No podemos desde aquí dejar de agradecer la actitud de los que, con la única fuerza del pueblo, hicieron frente de la manera más humana a la bestia del Estado al servicio del Capital, ni de exigir, además, la dimisión del conseller d’Interior de la Generalitat.

viernes, 3 de junio de 2011

Primera línea de golf

Hoy el Dr. Trichet Bernanke nos habla de algunas maravillas aún por descubrir.

¡Buenos días a todos! Sé que muchos de vosotros pensáis que os voy a hablar de los Centros Comerciales,  y podría, porque es mucho lo que se puede decir de un lugar en el que se concentra todo lo que puedes querer, pero no, os voy a hablar de vuestras vacaciones. Atención: esto no es publicidad, ¡es información!

Cuando os toque el mes que tenéis asignado para el disfrute (muy próximo ya), tenéis que aseguraros de que vuestras vacaciones son perfectas, esas con las que soñáis todos los días: las que os ponemos en la tele.
Dentro de las múltiples opciones, por ejemplo, visitar capitales de países del mundo primero. ¿Te imaginas comerte un Whopper en el mismo París?, ¿o en Berlín?, ¿o en Roma, rodeado de edificios grises y coches encima de las aceras porque ya no caben? Una experiencia inolvidable, sin duda. O ¿qué te parece ir al mundo tercero y visitar sus playas vírgenes sin mezclarte con los que allí malviven (guardas provistos de ametralladoras velarán por tu Dinero)?

Cualquier alternativa de las descritas es aceptable, pero os quería hablar de un amigo mío. Compró unos terrenitos a un agricultor a precio de chiste. A su vez, su amigo el alcalde recalificó el pepinar, y los terrenitos, ahora urbanizables, valen un pastón. Es la ley de la oferta y la demanda.

De lo que quería hablarte es de que es muy probable que, ya desde chiquitito, sólo pensases en poder retirarte a un lugar con vistas a un campo de golf, qué digo, ¡primera línea de campo de golf!, no puedo describirlo con palabras, tienes que verlo. Las ventanas de los apartamentos están orientadas al campo de golf, no al de berenjenas, y la probabilidad de que una pelota te dé en la cabeza es mínima en temporada baja.
‘Primera línea de campo de golf’, qué bien suena, lo poético del lenguaje nunca deja de sorprendernos. Siempre se pueden encontrar diferentes formas de decir lo mismo o de hacer de una escombrera algo maravilloso.

Pero ‘eso está muy lejos de mi casa’ diréis algunos. Tranquilos, está todo pensado. En este novísimo auto ni los pedos huelen gracias a: El sistema incluye igualmente un ionizador Samsung Super Plasma® bimodal (ojo, bi-modal), que garantiza un aire sano y relajante, así como un difusor de perfume, un toque de sutileza. El viaje se te hará no corto, sino cortísimo, no te querrás bajar ni para ir al baño. ¿Qué más se puede pedir?

jueves, 2 de junio de 2011

La mentira del IPC no es suficientemente ambigua

Vamos a nadar hoy en esa piscina de cieno que todos vemos y ninguno quiere probar porque un poco de asco sí que da.
Resulta que papá Estado organiza unas encuestas a través de un organismo oficial, el INE (Instituto Nacional de Estadística),  sobre 491 productos (ni uno más ni uno menos) que mucho nos tememos que no incluyan los Ipad (porque para cuando quieran incluirlos ya serán Ipud y costarán el doble), y a raíz del precio de esos artículos, comparado con el precio de los mismos artículos el año pasado, saca un porcentaje. Curiosamente siempre entre un 1% y 5% mayor, que es lo razonable para los que hacen las cuentas. Este porcentaje se llama IPC y está en relación directa con lo que los economistas llaman Inflación divina, algo así como lo que con mi dinero puedo comprar este año en comparación con el anterior.
Pues con estas cifras nos tenían entretenidos. Los funcionarios, entrevistando a miles de familias, llegan incluso a aparecer en los Medios de Formación de masas preguntando al pollero a cuánto están los higadillos (que se vea que no hay trampa). Y si la cifra no se acercaba a lo esperado, papá hablaba con sus amigos, los del monopolio de los carburantes: ‘Oye bájame la gasolina hasta que saquemos el índice’, ‘Aprieta ahora Manolo, que nos quedamos cortos’.
Cuando el hedor se hace insoportable [sólo aventureros] y se habla de ponderaciones, variables, gráficas, índices; cuando nadie entiende nada, es cuando se puede juguetear con el índice. Que si ahora se ha decidido quitar esto y meter lo otro, que si ahora pesa esto más y aquello menos… En definitiva, que si estás en el mundo primero tu IPC tiene que estar entre el 1% y el 5%. ¿Cómo es posible que habiendo multiplicado por 4 (400%) en ocho años el precio de la vivienda (lo que parece un artículo básico) los sueldos hayan subido en torno a un 30%? Cosas del IPC.
Este indicador es importante porque los ancianitos (los que no aparecen en los Medios a no ser que no lo parezcan) cobran su pensión en base a estos números, proporcionalmente, es decir, el que más cobra cobrará siempre más que el que menos cobra. Y además, hasta ahora, la mayoría de los trabajadores tenían como referencia este índice para ver aumentado su salario.
¿Por qué no vale ya para los salarios? Pues porque aunque ya sabemos que ese índice lo único que de verdad nos dice es que se está condenado a trabajar por lo mismo hasta que Dios quiera (hoy por hoy 67 años), a Ellos no les salen las cuentas.
Supone un incremento, irrisorio sí, pero incremento. Sabes que el año que viene probablemente ganarás unas migajillas más y esto da mucha rabia, que tú siempre tengas ganancias y Ellos puedan perder alguna vez. No puede ser. Por eso nos hablan de un nuevo concepto, mucho más justo, ligar los salarios a ‘la productividad’, y aquí ya no hay porcentaje que valga.
Esta entelequia, ‘la productividad’, tiene la ventaja de que a los más inocentes permite creer que si todo le va bien a su empresa, a ellos también les irá bien. Que si su empresa pasa por un bache, todos nos ajustamos el cinturón. Parece justo. Y la ventaja para el empresario de que puede mantener su productividad en los números que le parezca (ya no entre un 1% y un 5%), porque el que lleva las cuentas es él y no el currito.
¡A la ducha!

miércoles, 1 de junio de 2011

El mundo tercero, África

El mundo globalizado, en el que intentamos vivir, tiene muchas ventajas para las grandes compañías, entre ellas lo que finamente se ha llamado ‘deslocalización’. Es decir, busco esclavos (niños, ancianos, es igual, el mercado es así, completamente democrático, ¡no hace distinción!) en el mundo tercero y hago mis productos con costes irrisorios para venderlos en el primero a precios desorbitados.
Y alguna ventaja para nosotros, por ejemplo, que nos enteramos (lo que nos dejan) de lo que ocurre por el mundo, de esto de la ‘deslocalización’, o de cómo todo se mide para poder mercadear con ello. Sin ir más lejos, de que para poder cumplir las exigencias del protocolo de Kyoto se compra a países que no emiten gases su cuota de emisión. Así, para que todo sigua igual, emito los mismos gases o más, pero ahora es legal.
Pues para esto y otras cosas se usa el mundo tercero, donde hay seres humanos que, literalmente, se mueren de hambre.
Ya en los mismos mapas la representación es curiosa:


Un continente que tiene 6000000 de kilómetros cuadrados (necesitamos algún periodista que nos diga cuántos campos de fútbol son) más de extensión que América del Norte, parece incluso más pequeño que ésta.
Y hemos notado que los científicos nos dicen que da igual norte o sur, que los neozelandeses no tienen que ir agarrándose a los árboles para no caerse, y por tanto el mapa bien pudiera ser así:



Ocurre que las regiones del norte, en general, son abrumadoramente más ricas. De esto no nos viene motivo alguno, quizás algún lector sagaz pueda ayudarnos. Lo que parece evidente es que esta distinción, en principio arbitraria, lo ordena todo y con éxito. En el mundo la riqueza se concentra en el hemisferio norte; en Europa, los países más ricos son los que están más al norte; en España, las regiones más ricas tienden a estar en el norte; en Madrid los pueblos del norte son más ricos; incluso en la capital ya, los barrios del norte son más ricos que los del sur.
Testigo mudo del expolio es el mapa que estudiabas en la escuela:

El grito
Si alguna vez hubo que distinguir a los pueblos se usaron accidentes geográficos, ‘de esta montaña hasta el río sois vosotros, de aquí hasta el valle nosotros’. Pero llegó lo que en tu libro de texto llaman una nueva etapa en la revolución industrial, el capitalismo financiero.
Nos da igual lo que entiendan los economistas por esto. Para nosotros es lo que nos toca vivir, un mercado que ya no sólo compra y vende bienes sacando tajadilla de la intermediación, sino un mercado que compra y vende derechos de emisión de humos, activos tóxicos y otras fantasías más o menos peligrosas en la medida  en que afectan al pueblo o al medio ambiente.
Y el bondadoso capitalismo financiero no entiende de pueblos, ni de tribus, ni de poblados. Entiende de líneas rectas de un punto a otro con infinitos puntos entre ellas. Así que ahí lo tenemos, como el Guernica, una imagen desgarradora, líneas rectas que suponen ‘El reparto de África’, como si de repartir un botín tras el robo se tratase. Parece que el mismo dedo de Dios, sin necesidad de regla alguna porque todo lo puede, hubiese trazado esas dolorosas (pero inevitables) líneas que no entienden de pueblos, ni de ríos, ni de montañas.
Una imagen que bien vale un grito.